martes 30 de agosto de 2011

sin muerte

Merodeando tu espacio, caminar sin que lo sepas.

Mirarte por entre mis brazos, oyendo tus pasos.

Detenerme a mirar como hablas, tus gestos, tu tacto.

Por volver a sentir tu boca lamiendo mis labios.

Rompería todo gesto hostil en el acto.

Sentirla como ese beso en la mejilla que me dejó tan muerto.

Que despabilar no es tan efectivo cuando aún te sientes tan muerto.

No tengo ninguna razón para no mirarte,

Porque tengo unas cuantas más para desearte.

Arriba desde el nido observo. Tomo asiento y tomo nota de tus movimientos.

Fingir la realidad, para fingir la pasión.

Fingir la realidad, para fingir la emoción.

Todo importa, no pienses que no cuenta.

En mi mala mente puedo guardar todo lo que aún me provocas.

Recordar lo exquisito de todo lo vivido.

Recoger hasta lo indeseable, y volverlo a hacer bello.

Cada lugar, cada espacio es un gesto noble.

Es una invitación para volver a recorrerlo.

No importa el frío cuando me concentro

He podido perder las sensaciones, no así mis sentimientos.

Negros y podridos, negros y muertos

Y aunque así lo estén, esto no habla que no existieron.

Habla que lo hermoso es sólo un momento,

Como tan necesario volver a verlos muertos.

Romper los ciclos, o hacerlos de nuevo

Es una invitación abierta a que cuando llame el desenfreno

No se le reprima, y se expanda su movimiento.

Amar la vida tanto como amar la muerte.

Odiar la vida tanto como odiar la muerte

Reafirmarlos cada uno en su gesto.

Volver a sentirle en mi cuerpo.

Eso es estar vivo, eso es estar muerto.