Los plazos como la soga en la plaza de algún pueblo de “le commune”. La ultima reemplazada por la guillotina que constituía un progreso sobre el ahorcamiento, la estrangulación, la rueda, la hoguera y el descuartizamiento. Los plazos cumpliendose sin retraso. Se acercan los setenta días, el juicio, el show con el morbo respectivo del espectaculo capitalista. La bestia furiosa encerrada esperando la sentencia pero ya tiene el la suya propia: Ni inocente, ni menos culpable, sólo responsable de sus hechos.
Los ofrecimientos descabellados, sólo digno de quien de digno nada tiene, para que la delación le pusiese a la altura de ese insecto ortóptero, basura, rastrero, miserable, para entregar a quien le acompañó durante esa fría noche. Casas, reducción de condena, beneficios, seguridad, y tantos etceteras que no vale la pensa mencionar. Acaso la moral de un irreductible tendrá algún precio? Podrá el mercado evaluar cuanto vale la bajeza de colaborar con los esbirros policiales, entregando el nombre de un/a compañerx?
Mal nacidxs! este mundo de ustedes está sobre poblado! Sepan que aunque todo el peso de su justicia caiga encima de su cuerpo, nada, y entiendanlo malditxs!!, nada hará que su espalda se encorve haciendo caer su sonrisa salvaje. Ni siquiera las sesiones de preguntas tras preguntas lograrían alguna vez quitar una sílaba delatora.
Las condenas tentativas son bastante desgarradoras: 5, 10, 20 y mas años en prisión. A pesar de eso, quien se juega la vida en un ataque ha de asumir con hidalguia las consecuencias, y entender que el camino que hemos escogido no es fácil. No buscamos la comodidad. Y en tu singularidad ha sido aún mas palpable. Abandonar la casa, las diferencias, peleas, por una vida propia, con gusto a accionar en esa mente caliente a cada momento es sólo una pequeña muestra que en la ruta de lxs desesperanzadxs nada es hermoso. No hay pajaritos cantandonos, ni aromaticas hierbas. Hay caídas, golpes, fracasos, muertes, prisión, fugas, tortura, destierro, dolores que nos trizan la vida hasta que se vuelve tan frágil que la defendemos incluso de nuestros amores. Y lo sabemos, tu tranquilx que no somos jueces, cariño.
Esperando que los días lleguen, sin dejar de agitar siempre fue nuestra consigna. Hemos hecho de la propaganda nuestra compañera alegre que impaciente nos espera a que le demos vida. Seguiremos agitando con furia pichón, con la furia de la historia que cargamos en nuestras vidas. Con la responsabilidad que sólo en lxs seres libres recae, en quien mas si no nosotrxs que buscamos incansablemente esa vida a gran escala, sacandola de nuestros espacios, socializando el entendimiento por una cultura libre y digna de nuestras animalidades.
Cuando los plazos se cumplen la guerra se la seguiremos haciendo a la sociedad, y al maldito tiempo y a lxs esperanzadxs del tiempo que nada hacen por destruirlo.
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